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El Código Da Vinci no infringió derechos de autor

Dra. Valeria Bollero

Publicado en Revista Raíces

Este año, la editorial que publicó el famosísimo libro de Dan Brown “El Código Da Vinci” fue objeto de una demanda judicial por plagio en el Reino Unido. La misma fue promovida por los autores de la obra “El enigma sagrado”, publicada en el año 1982, que en base a hechos históricos desarrolla una hipótesis relacionada con el santo grial como referencia a la línea de sangre de Jesucristo y a la creación de la secta secreta Priorato de Sión para proteger dicho enigma. A pesar de que resulta claro que Dan Brown se nutrió, entre otras obras, de las investigaciones expuestas en “El enigma sagrado”, el Código Da Vinci resultó victorioso en la contienda judicial, en virtud de la aplicación de los principios generales que rigen el derecho de autor .

El derecho no protege las ideas como tales sino la forma en que las mismas se expresan. Un hecho histórico, una hipótesis o una situación determinada pueden ser relatados, pintados, cantados, recitados o representados de una y mil maneras, y en tanto y en cuanto cada una de ellas refleje la impronta personal del autor, constituirá una obra distinta y protegible.

Numerosos artistas pintaron la última cena, por ejemplo, y pese a que todas esas obras aluden al mismo tema, cada una de ellas presenta la originalidad necesaria para obtener la protección del derecho de autor. Numerosos libros relatan la historia argentina, los mismos sucesos históricos, las mismas anécdotas, los mismos personajes, y sin embargo cada uno de ellos configura una obra protegible en tanto reúna la originalidad antes aludida.

A través del derecho de autor se protege la especial forma de expresarse que manifieste cada autor y en consecuencia, nadie podrá transcribir ni copiar en modo alguno una obra de otro autor o parte sustancial de la misma sin citarlo; nadie podrá contar los mismos hechos o las mismas ideas de la misma forma, pero sí de una manera diferente.

En modo alguno se pretende a través del derecho de autor monopolizar situaciones cotidianas, hechos históricos o ideas. Lo contrario constituiría una terrible barrera contra la cultura y este no es el espíritu de la legislación.